Tercera victoria consecutiva del Eón Horneo Alicante que se sitúa en la parte alta de la clasificación y comienza a encontrar su juego y personalidad. En un partido lleno de vaivenes y alternativas, el equipo alicantino acabó imponiendo su experiencia ante un rival que no se rindió nunca y puso cara la victoria. El encuentro estuvo marcado por unos incidentes lamentables con una parte mínima de la afición que estuvo presente en el pabellón. Afortunadamente, la cordura imperó al final y también la deportividad entre los profesionales.

Le costó al Eón Horneo Alicante entrar en partido e igualar la motivación de su rival. Los primeros minutos estuvo errático en defensa y la Unió Esportiva Sarrià lo aprovechó para abrir distancias favorables. De hecho, la mala salida alicantina obligó a Óscar Gutiérrez a pedir un tiempo muerto ya en el minuto 5 para cambiar la dinámica. El Sarrià dominaba por tres goles a favor gracias a su buena defensa sobre la línea exterior del Eón. El equipo alicantino aguantó gracias a los lanzamientos de Juande Linares y al buen partido de Nacho Mirallave, convertido ayer en la mejor arma ofensiva.

El Eón reaccionó tras el tiempo muerto y empató el partido (6-6). A pesar de la mejora, las alternativas siguieron en el marcador y solo al final de la primera parte el Eón logró evidenciar su superioridad. El equipo alicantino impuso su mejor rotación y profundidad de plantilla para marcharse al descanso con ventaja en el marcador (16-17)

En el inicio de la segunda parte, el grupo de Óscar Gutiérrez saltó a la pista decidido a resolver al partido, al menos a llevarlo a un escenario más propicio. Con Mirallave muy enchufado y Matheus De Novais echándose el equipo a sus espaldas, rompió el marcador y obligó al técnico local a pedir tiempo muerto a los siete minutos (20-24).

Cuando el partido parecía decidido, el Sarrià le dio la vuelta a base de coraje y rápidas transiciones ofensivas. También apareció su portero quien, con dos grandes paradas, una de penalti, se convirtió en el héroe local. Con 32-31, llegó la expulsión de Juande Linares. A su salida de la pista, se desencadenaron los incidentes y el partido estuvo parado unos 30 minutos.

En la reanudación, el Eón demostró su experiencia y jugó los últimos tres minutos que restaban con determinación para lograr la victoria. También tuvo el acierto de Pavel Miskevich que paró todo lo que le lanzaron y estuvo determinante.

Victoria de mérito del Eón Horneo Alicante, que sigue al alza y que el próximo fin de semana viajará a Sagunto para jugar otro derbi de la Comunidad Valenciana.